
¿Qué es un vermicompostador para enterrar y cómo funciona?

Además de los modelos de bandejas y de flujo continuo, presentados en nuestras fichas El vermicompostador de bandejas y El vermicompostador de flujo continuo, existe una tercera forma de practicar el vermicompostaje: directamente en el suelo de su jardín. El vermicompostador para enterrar funciona según un principio muy diferente y resulta especialmente adecuado para los hogares que disponen de un espacio exterior.
El principio: nutrir directamente el suelo
En lugar de cosechar un compost para esparcirlo después sobre sus plantas, el vermicompostador para enterrar hace lo contrario: se instala directamente en la tierra, en medio de un macizo, de un bancal o de una jardinera, y deja que las lombrices trabajen en el mismo lugar. Usted deposita en él sus residuos de cocina, las lombrices los transforman en vermicompost en contacto directo con el suelo que las rodea y los nutrientes benefician de inmediato a las plantas cercanas, sin necesidad de cosecharlo ni transportarlo.
Varios formatos, un mismo principio
Este sistema existe en varios formatos, desde la pequeña maceta de terracota para enterrar junto a una tomatera hasta el modelo más grande para todo un huerto. Todos se basan en el mismo principio: un recipiente perforado, provisto de tapa, que se entierra hasta que las perforaciones dejan de verse —lo que limita el acceso de las mosquitas— y en el que las lombrices transforman sus residuos en contacto directo con el suelo. La elección del formato depende sobre todo de la cantidad de residuos que vaya a tratar y del espacio del que disponga: visite nuestra sección vermicompostadores para enterrar para descubrir los distintos modelos y encontrar el que mejor se adapte a su jardín.
Formato compacto: una maceta junto a una tomatera
Formato grande: para todo un huertoPara recordarEl vermicompostador para enterrar invierte la lógica habitual: en lugar de llevar el compost a sus plantas, son sus plantas las que toman directamente los nutrientes allí donde trabajan las lombrices.
Cómo instalarlo correctamente
Al empezar, coloque primero en el fondo un poco de cartón cortado en trocitos y posos de café antes de añadir sus lombrices de compostaje: así tendrán un primer soporte donde instalarse. Al igual que con un vermicompostador clásico, añada al principio solo una cantidad razonable de residuos: las lombrices necesitan tiempo para desarrollar su capacidad de procesamiento, y un exceso de residuos frescos desde los primeros días puede desequilibrar el medio. La dieta que debe respetarse es la misma que para un vermicompostador clásico; la detallamos en nuestra ficha Dieta de las lombrices de tierra
Qué lo diferencia de los modelos clásicos
A diferencia de los modelos de bandejas o de flujo continuo, un vermicompostador para enterrar no requiere cosechas periódicas: los nutrientes benefician directamente a la tierra que lo rodea. No obstante, en los formatos pequeños puede ser necesario vaciarlo por completo al cabo de unos meses, cuando la maceta contiene más vermicompost que residuos por tratar.
Otra diferencia importante: este sistema requiere acceso a un jardín, un macizo o grandes bancales en el exterior. Por lo tanto, no es adecuado para un piso ni para un balcón pequeño, a diferencia de los modelos de bandejas o de flujo continuo, que pueden utilizarse también en interior. A cambio, es una muy buena forma de reducir el riego de sus cultivos prescindiendo al mismo tiempo de abonos químicos, ya que el suelo aprovecha de forma continua los nutrientes producidos en el lugar.
Para recordarSin cosecha ni manipulación: el vermicompostador para enterrar es el sistema que menos mantenimiento requiere, siempre que se disponga de un verdadero acceso a la tierra.
Proteger el vermicompostador para enterrar en invierno
En invierno, acuérdese de cubrir la tapa con acolchado para proteger a las lombrices del frío: la tierra circundante ya ofrece un buen aislamiento, pero un acolchado adicional limita las variaciones de temperatura a la altura de la abertura. Esto resulta aún más útil porque la alternancia de heladas y deshielos puede dañar algunas tapas con el tiempo: un acolchado o una manta de cáñamo basta para protegerlas.
Dónde conseguirlo
Descubra nuestros dos modelos para enterrar: el vermicompostador de terracota Wormacotta, disponible en dos tamaños, y el vermicompostador tubular In Ground, para un volumen de residuos mayor.





























