
Lombrices que se escapan del vermicompostador: por qué ocurre y cómo actuar
Sus lombrices Eisenia no tienen por naturaleza ninguna tendencia a escaparse: son fotosensibles y prefieren quedarse enterradas en la materia antes que exponerse a la luz. Por eso, si alguna vez las ve trepar por las paredes o amontonarse bajo la tapa, es una señal que conviene tener en cuenta y no un comportamiento normal — pero tranquilo, es poco frecuente y siempre pasajero.
Un detalle que no debe confundirse con una verdadera fuga: es totalmente normal ver algunas lombrices subir brevemente a la superficie, por ejemplo justo después de añadir comida. Solo es preocupante cuando realmente intentan salir del vermicompostador — cruzando el borde de una bandeja o acumulándose contra la tapa durante varios días.
¿Por qué intentan escaparse sus lombrices?
Este comportamiento aparece sobre todo durante los primeros días tras su llegada. Sus lombrices descubren un entorno nuevo, y parte de su comportamiento de exploración consiste precisamente en comprobar si no hay algo mejor fuera de su nuevo hogar — es normal, y se calma con la aclimatación. Varios factores pueden prolongar o agravar este periodo:
- El estrés físico del transporte: sus lombrices a menudo han sido zarandeadas en todas direcciones antes de llegar a su casa y necesitan unos días para recuperarse;
- El ruido y las vibraciones inusuales: las lombrices no son muy fiesteras, así que coloque su vermicompostador en un lugar tranquilo al principio — después se adaptan muy bien, poco a poco;
- Un agua demasiado clorada para humedecer el lecho: si es su caso, al instalarlo añada un poco de posos de café para estabilizar el lecho, además de algunas peladuras de fruta para estimularlas;
- Un alimento prohibido que se ha colado por error en su comida (nuestra ficha Alimentación de las lombrices lo explica todo);
- Un calor excesivo, que también empuja a las lombrices a subir hacia la tapa (consulte nuestra ficha Proteger del frío y del calor).
Pasados los primeros días, un intento de fuga indica más bien que el medio ya no les conviene a sus lombrices: lo más habitual es un exceso de humedad, que corregirá añadiendo papel o cartón, o un medio que se ha vuelto demasiado ácido (lo que, por cierto, puede estar relacionado con los alimentos prohibidos mencionados arriba), que basta con reequilibrar con cáscaras de huevo trituradas o con la mezcla encalada (RegulaWorm).
El consejo de WillySi su lecho está hecho únicamente de cartón, asegúrese de humedecerlo bien antes de instalar sus lombrices. La prueba es sencilla: al apretarlo con la mano debe sonar como una esponja húmeda, pero sin gotear. Un lecho demasiado seco puede empujar a sus lombrices a buscar otro lugar tanto como uno demasiado húmedo.
Cómo actuar
Si tiene lombrices aventureras, la técnica más sencilla consiste en añadir una nueva bandeja sobre la primera y llenarla hasta la mitad con trozos de cartón ligeramente humedecidos. Por lo general, sus lombrices se refugian allí durante unos días, el tiempo de estabilizarse, y después todo vuelve a la normalidad.
El consejo de WillySolo como último recurso, porque es menos ecológico: una fuente de luz tenue colocada sobre el vermicompostador durante 2 a 3 días también basta para disuadir a sus lombrices de salir, ya que son fotosensibles — simplemente se quedarán enterradas a más profundidad.
El buen hábito preventivo
Mantenga siempre la bandeja inferior llena de compost en proceso de maduración, incluso cuando todavía no vaya a cosecharlo. Esta bandeja sirve de refugio natural a sus lombrices si sus condiciones de vida se alteran temporalmente — temperatura (consulte nuestra ficha Proteger del frío y del calor), humedad o alimentación.
En resumen
Una fuga de lombrices sigue siendo algo poco frecuente y casi siempre pasajero, relacionado la mayoría de las veces con los primeros días de instalación. Una nueva bandeja refugio con cartón humedecido, un poco de paciencia y un buen equilibrio diario de humedad y acidez bastan, en la inmensa mayoría de los casos, para que sus lombrices vuelvan a estar a gusto en su lecho.
































