
Acolchado, protege y enriquece el suelo
El acolchado protege el suelo mientras mejora su calidad. Al cubrir la tierra, limita la evaporación, conserva la humedad, regula la temperatura y reduce el crecimiento de malas hierbas. También ayuda a enriquecer el suelo al descomponerse gradualmente, aportando materia orgánica y nutrientes esenciales para las plantas.

Práctico y estético, el acolchado puede utilizarse en el jardín, el huerto o alrededor de arbustos y flores para favorecer un crecimiento sano y reducir el mantenimiento.

























