
¿Cómo gestionar su vermicompostador durante las vacaciones?
Una de las ventajas de tener lombrices de compostaje en lugar de una mascota: no hace falta buscar una residencia ni pedir ayuda a un vecino para un fin de semana, una semana o incluso dos. Sus lombrices saben arreglárselas perfectamente solas durante las ausencias cortas. Le explicamos cuánto tiempo puede irse con total tranquilidad y cómo gestionar las ausencias más largas.
Hasta 3-4 semanas, ninguna preocupación
Sus lombrices pueden pasar de 3 a 4 semanas sin nuevos aportes sin ningún problema: simplemente siguen alimentándose de lo que queda en la bandeja activa. Antes de irse, basta con unos gestos sencillos:
- Aliméntelas algo más generosamente de lo habitual, aunque sin excederse — no hace falta vaciar de golpe todo su cubo de residuos orgánicos, ya que eso más bien podría provocar un exceso de humedad y malos olores a su regreso. Nuestro WormFood, un alimento proteico concebido precisamente para este uso, es una buena alternativa si prefiere no dejar que se acumulen residuos frescos durante su ausencia.
- Deje el grifo de la bandeja de lixiviado bien abierto, con un recipiente grande colocado debajo, para evitar que se acumule té de compost durante su ausencia.
¿Sabía que...?A diferencia de una mascota, sus lombrices nunca le pedirán que busque a alguien que las cuide durante un fin de semana o una semana de vacaciones.
Más allá de un mes, prevea un relevo
Pasadas 3 o 4 semanas, la población de lombrices empieza a disminuir por falta de alimento, y su vermicompostador necesitará algo de tiempo para recuperar su ritmo habitual a su regreso. Para una ausencia más larga, hay dos soluciones:
- Pida a un familiar o amigo que pase a alimentar a sus lombrices de vez en cuando — tenga en cuenta que una lombriz come aproximadamente su propio peso en un día; eso le dará una idea de la cantidad necesaria.
- Si conserva fibra de coco de su lecho de inicio, es el momento de utilizarla: será un excelente alimento de reserva para una ausencia prolongada. Detallamos este lecho en nuestra ficha Cómo poner en marcha su vermicompostador
Un punto que conviene tener en cuenta si se va en invierno: si apaga la calefacción de su vivienda durante su ausencia, es mejor anticiparse a la cuestión del frío antes de irse que a su regreso — detallamos los buenos hábitos en nuestra ficha Proteger del frío y del calor
¿Sus lombrices acaban de llegar justo antes de su partida?
Puede ocurrir si ha pedido sus lombrices antes de irse sin darse cuenta: no se preocupe, simplemente consérvelas en su sustrato de transporte, en el frigorífico, hasta su regreso. Instalará entonces su vermicompostador con normalidad — detallamos cada etapa de la puesta en marcha en nuestra ficha Cómo poner en marcha su vermicompostador
A su regreso
Por lo general basta con echar un vistazo: si el lecho se ha secado un poco durante su ausencia, humedézcalo ligeramente antes de retomar sus aportes habituales. Si ha estado fuera más de un mes, retome los aportes de forma progresiva y no de golpe — el tiempo necesario para que su población de lombrices, algo reducida, recupere su ritmo normal. Detallamos el ritmo de aporte adecuado en nuestra ficha Alimentación de las lombrices
En resumen
No hace falta reservar ninguna residencia para sus lombrices: hasta 3-4 semanas de ausencia, un aporte algo más generoso antes de irse y el grifo abierto son más que suficientes. Más allá, una visita puntual de alguien o una reserva de fibra de coco toman el relevo, sin olvidar la cuestión del frío si su partida coincide con el invierno.































