Las ollas, también conocidas como ojas, son vasijas de riego hechas a mano en Francia con cerámica microporosa.
Enterradas cerca de las plantas, liberan el agua gradualmente directamente en las raíces, suministrando solo la cantidad necesaria gracias al principio natural de regulación por porosidad.
Una solución de riego ecológica, económica y autónoma.
Principio de funcionamiento
Colocada cerca de las raíces, la olla libera agua lentamente gracias a su cerámica microporosa. Se llena fácilmente por la parte superior y desprende la humedad por capilaridad directamente al suelo, solo cuando este lo necesita. Cuando la tierra está suficientemente húmeda, la difusión se ralentiza de forma natural, asegurando un riego regulado, preciso y sin excesos. Su tapa limita la evaporación y protege el agua de impurezas, garantizando un riego dirigido y eficaz.
Ventajas
La olla garantiza un riego autónomo durante 4 a 5 días, reduciendo hasta tres veces la frecuencia de riegos manuales. Favorece un crecimiento sano al limitar el estrés hídrico y aportar el agua directamente a las raíces. Este sistema ecológico permite ahorrar entre un 50 y un 70 % de agua, ofreciendo además un ahorro real de tiempo y tranquilidad. Durable, natural y sin consumo de energía, es una solución responsable frente a la sequía y los retos medioambientales actuales.