La melaza posee notables cualidades nutricionales como fuente natural de energía. Rica en azúcares asimilables, también es reconocida por su gran poder aglutinante y su excelente palatabilidad. Estas propiedades la convierten en un ingrediente muy utilizado en la fabricación de piensos compuestos, piensos líquidos, piensos "mash", piensos minerales y bloques lamedores. Se integra en muchas fórmulas de nutrición animal y es consumida por todas las especies.
Además de sus cualidades nutricionales, la melaza también presenta propiedades físicas y ecológicas muy apreciadas en el sector industrial. Se utiliza especialmente en procesos de aglomeración (finos de carbón, residuos de siderurgia...), en el tratamiento de aguas y en algunas aplicaciones de descontaminación de suelos.
Uso para cebos de pesca
La melaza es un ingrediente de elección para la pesca. Su uso es sencillo y no comporta ningún riesgo de sobredosificación. Constituye una excelente base para baños, potenciadores y atrayentes. Diluida en agua, también puede emplearse para humedecer las engodos: permite aglutinar las harinas y aumenta el dulzor y la atracción del engodo.


Imprescindible para la fabricación de EM-Activos
La melaza (A+) es un elemento clave en la elaboración de los EM-Activos (EM-A). Se trata de un jarabe espeso obtenido del refinado del azúcar, indispensable para la activación de los microorganismos presentes en EM-1®. Usada junto a EM-1®, aporta los azúcares y nutrientes necesarios para el desarrollo y activación de dichos microorganismos.
Una vez activados, estos microorganismos pueden usarse para enriquecer suelos, acelerar el compostaje, mejorar la estructura del sustrato, favorecer la salud de las plantas o participar en el tratamiento del agua. Los EM-Activos se emplean en muchos ámbitos: agricultura, jardinería, cuidado del suelo y prácticas ecológicas.
La melaza ofrecida es pura, procedente de remolacha, sin adición de azúcar de glucosa ni derivados.
Producto puro, sin aditivos,
Viscosidad a 20 °C: 2 000 a 6 000 cP,
Contenido en azúcares: 45 a 50 % expresados en sacarosa, frente a 43-48% para la de caña
Composición: 10 % de cenizas brutas / 4 % de proteínas brutas / 0 a 1 % de materias grasas.