El acolchado Bokashi es un enmienda orgánica innovadora, producida mediante la fermentación de harina de paja y pulpa de manzana gracias a los Microorganismos Eficaces (EM®). Esta fermentación natural enriquece el acolchado con vitaminas, aminoácidos, antibióticos naturales y otros ácidos orgánicos, que fomentan el crecimiento de las plantas y estimulan la vida del suelo. Al aplicarlo sobre el terreno, alimenta los microorganismos y ayuda a aumentar la biodiversidad, mejorando a la vez la estructura y fertilidad del suelo.

Ventaja
El acolchado Bokashi activa la vida de la tierra y el sistema radicular, estimulando los procesos microbianos naturales. Limita el lixiviado de nutrientes esenciales como el carbono y el nitrógeno, garantizando un suelo fértil y equilibrado.
Enriqueciendo el suelo con nutrientes orgánicos, favorece la salud y vitalidad de los cultivos, sean hortalizas, flores, árboles o arbustos. Es una solución duradera, respetuosa con el medio ambiente y conforme a las directivas europeas 834/2007 y 889/2008 para agricultura ecológica.
Su estructura robusta lo hace perfecto para plantaciones existentes y suelos abiertos, estimulando al mismo tiempo la actividad microbiana y la biodiversidad local.
Gracias a su composición orgánica fermentada, el acolchado Bokashi transforma la materia orgánica de manera más eficaz, estimula la biodiversidad y apoya un crecimiento sano y vigoroso de las plantas.
Se impone como aliado indispensable para todo jardinero comprometido con la salud de su suelo y la sostenibilidad de sus cultivos, ofreciendo un acolchado vivo que nutre y dinamiza la tierra día tras día.
Uso
El acolchado puede aplicarse directamente sobre la superficie del suelo o incorporarse al sustrato en el momento de la plantación.
Para nuevas plantaciones, mezclar aproximadamente un 4 % en volumen por litro de tierra en los hoyos de plantación.
Para el mantenimiento habitual del jardín, esparcir de 0,5 a 1 kg por m², es decir, una bolsa de 25 kg para 25 a 50 m².
Aunque es muy eficaz para enriquecer y proteger el suelo, su estructura más gruesa lo hace menos apto para siembras y plántulas jóvenes, que necesitan un sustrato más fino y ligero.